TIPOS DE CONVERSIÓN DE LA ENERGÍA SOLAR

La energía solar, con su estructura energética, produce efectos muy diversos al incidir sobre los materiales y los cuerpos con los que interacciona.

Esos diversos efectos se originan en la excitación energética de los componentes atómicos y subatómicos de los materiales dando lugar a procesos químicos y bioquímicos así como a simples absorciones o transformaciones energéticas con o sin cambio de estructura física interna.

Macroscópicamente y, a los efectos de este documento, nos interesan particularmente las transformaciones de la radiación solar en energía de tipo térmico (conversión fototérmica) y las de tipo eléctrico (conversión fotovoltáica)

En un caso (fototérmica), la radiación solar solo consigue modificar el estado de agitación térmica de los componentes moleculares, atómicos y subatómicos de los materiales produciendo aumentos de su energía interna y, como consecuencia. Cuando no hay cambio de fase, un aumento de la temperatura.

Este fenómeno se produce para cualquier valor de la energía específica de la radiación incidente, aunque con intensidad diferente que depende de las características del material. Así pues, para producir efectos térmicos, sirve cualquier material y cualquier tipo de radiación.

En el otro (fotovoltáica), el efecto es algo más "especial". Aquí se consigue, si el material es el adecuado, liberar electrones de las estructuras microscópicas del material.

Para que este fenómeno ocurra la energía cuántica (hv) de la radiación incidente ha de tener un valor mínimo. De hecho, este efecto fotoeléctrico ocurre para el material más habitual, el silicio monocristalino, con la parte del espectro solar de longitudes de onda inferiores a 1 m m.