Miles de personas se espera que acudan este domingo 18 de mayo a la romería de la Virgen de la Sierra de Villarrubia de los Ojos. La localidad se prepara para recibir a los numerosos visitantes y ultima los preparativos para la festividad de su patrona.
La romería tiene lugar en el Santuario que se encuentra ubicado en plena naturaleza entre Villarrubia y Fuente el Fresno. En este impresionante marco, entre los Montes de Toledo y Sierras Calderianas, donde se celebra cada año un día festivo al que acuden entre 12.000 y 15.000 personas, entre villarrubieros y visitantes.
Según expresaba el alcalde Fernando García: “Todos confíamos en que este año la climatología sea más benévola con todos los devotos a nuestra Patrona, y no vuelvan a repetirse las graves circunstancias de tornado e inundaciones del pasado año”.
La Hermandad Virgen de la Sierra comienza sus actos de conmemoración este sábado 17, jornada que los miembros de la Hermandad dedican a la preparación de la imagen, que es colocada en sus andas y adornada con romero y flores. Una vez lista, es depositada en la capilla del Santuario.
Programa
Ya el domingo, a las 11 de la mañana, la imagen es llevada a hombros en procesión y depositada en un altar de campaña, hecho en piedra, todo ello amenizado por música. A continuación, a las 11.30, el párroco de Villarrubia oficia una misa y todos los asistentes cantan una salve popular.
Durante la eucaristía diversos colectivos como la Asociación de Amas de Casa y la de Coros y Danzas hacen una ofrenda floral a la virgen y un grupo de personas de la tercera edad recitan poesías en honor a la misma.
Finalizada la misa, la imagen es devuelta a su camarín en la ermita donde permanece expuesta para que todos los romeros y visitantes que deseen rezarle y acompañarla puedan hacerlo a lo largo del día.Además, habrá varios chiringuitos que montan dos hermandades locales.
La gastronomía (con una exquisita caldereta o paella) constituye uno de los platos más apetecibles de esta romería a la que acompaña el inigualable paisaje de la llanura manchega y el Parque Nacional de las Tablas.
Miles de personas y servicio de autobús de la ciudad al Santuario
Miles de personas se dan cita cada año en esta romería, entre vecinos de la localidad y visitantes de pueblos como Fuente El Fresno, Malagón, Daimiel, Arenas de San Juan, Torralba o Las Labores. El Ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos colabora tanto en el mantenimiento de la Ermita (trabajos de adecentamiento y habilitación del aparcamiento del Santuario), como ayudando a la Hermandad con una subvención.
Como otros años, a esta romería de Villarrubia acudirán miles de personas que disfrutarán de un día festivo en un entorno natural privilegiado como es el que da cobijo al santuario de la Virgen de la Sierra.
Fiesta de los mayos, el sábado 17
Este 17 de mayo, Villarrubia celebra la tradicional fiesta de cruces y mayos, en la que colabora el Ayuntamiento villarrubiero. A las 19.30 horas se parte de la Cruz de la Casa de Cultura, en la plaza de la Constitución, que será decorada por la Asociación de la Tercera Edad San Antonio.
Seguirán el recorrido hacia la segunda Cruz, decorada por la Asociación Amas de Casa y que estará situada en el monumento El Madrugador. La tercera cruz se situará en la Glorieta del Pato, en cuya decoración colabora la Agrupación de Coros y Danzas “Señora de la Sierra”.
Y finalizará el recorrido, desplazándonos a la última Cruz situada en la Avenida de la Paz, que estará decorada por la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui.
Como es habitual en esta fiesta, al paso de cada una de las cruces y después de cantar los mayos se ofrecerá un aperitivo de dulces tradicionales a los acompañantes.
Archivo para mayo of 2008
Villarrubia de los Ojos celebra su tradicional Romería de la Virgen de la Sierra este domingo
mayo 18, 2008El albergue de inmigrantes podrá ser utilizado ya esta vendimia
mayo 17, 2008
El Día de Ciudad Real online
El Ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos está inmerso en numerosos e importantes proyectos para el desarrollo de la localidad. El más inminente, según manifestó a El Día su alcalde, Fernando García Santos, será el acondicionamiento de un albergue para inmigrantes. Aunque el edificio no estará completamente finalizado hasta 2009, podrá ser ya utilizado por los temporeros que vengan a trabajar en la próxima vendimia.
García Santos indicó que el proyecto, cuyo presupuesto ronda el millón de euros y que cuenta con subvenciones de la Diputación provincial y de la Consejería de Bienestar Social, está “muy adelantado”. Ubicado en la Avenida Cristo Rey, tendrá capacidad para unas 150 personas.
El regidor municipal manifestó que este proyecto es iniciativa del equipo de Gobierno del PSOE, “porque la situación de los temporeros no era humana”. Recordó que Villarrubia es un municipio donde la agricultura goza de una gran importancia y tanto la campaña de recogida de uva como la de recogida de aceituna hacen que vengan muchas personas de temporada que necesitan alojamiento. Hasta ahora, el Ayuntamiento les proporciona casetas prefabricadas, peros éstas “no disponen de las condiciones necesarias de habitabilidad”, agregó.
El edificio cuenta con tres plantas. La planta baja tiene una zona independiente de uso diario para 4 personas y el resto esta distribuido en dormitorios para hombres, vestuarios con duchas y salón con una zona de comedor. La primera planta estará ocupada con dormitorios para mujeres, vestuarios con duchas, salón y comedor cocina. La segunda planta estará destinada a alojamiento de familias con dormitorios de diferentes tamaños en función del tamaño familiar. Esta planta también cuenta con aseos diferenciados de hombres y mujeres y salón comedor.
Plan de Ordenación Municipal
Pero si hay un proyecto verdaderamente importante para el desarrollo de Villarrubia de los Ojos es el Plan de Ordenación Municipal (POM), “una herramienta básica para nosotros, porque sólo tenemos unas normas subsidiarias que ya están obsoletas”, recalcó García Santos.
El primer edil villarrubiero explicó que la localidad ha experimentado una buena expansión económica y demográfica en los últimos años. El crecimiento de la población local y al aumento de la inmigración han provocado la práctica saturación del casco urbano existente, por lo que las actuaciones urbanizadoras en suelo rústico son cada vez más frecuentes. Villarrubia, añadió, demanda un aumento del suelo residencial e industrial disponible para poder desarrollarse correctamente.
Fernando García Santos espera que a lo largo del presente año pueda estar finalizada la redacción del proyecto y su exposición pública, para que en 2009 se apruebe definitivamente.
Plaza de Toros
Otro proyecto importante en el que está inmerso el Ayuntamiento es la construcción de una plaza de toros, ya que Villarrubia siempre ha tenido que emplear en sus fiestas y eventos importantes plazas de toros portátiles y carpas para la celebración de festejos.
El Ayuntamiento aborda ahora un nuevo proyecto que aglutine la celebración de corridas de toros con otros eventos. Para ello, pretende la construcción de una Plaza de Toros multiusos incluyendo una zona de escenario. La nueva plaza tendrá una capacidad cercana a las 3.000 personas y, según manifestó el alcalde a El Día, podría acoger el primer festejo taurino en la Feria de septiembre de 2009.
El Ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos está inmerso en numerosos e importantes proyectos para el desarrollo de la localidad. El más inminente, según manifestó a El Día su alcalde, Fernando García Santos, será el acondicionamiento de un albergue para inmigrantes. Aunque el edificio no estará completamente finalizado hasta 2009, podrá ser ya utilizado por los temporeros que vengan a trabajar en la próxima vendimia.
García Santos indicó que el proyecto, cuyo presupuesto ronda el millón de euros y que cuenta con subvenciones de la Diputación provincial y de la Consejería de Bienestar Social, está “muy adelantado”. Ubicado en la Avenida Cristo Rey, tendrá capacidad para unas 150 personas.
El regidor municipal manifestó que este proyecto es iniciativa del equipo de Gobierno del PSOE, “porque la situación de los temporeros no era humana”. Recordó que Villarrubia es un municipio donde la agricultura goza de una gran importancia y tanto la campaña de recogida de uva como la de recogida de aceituna hacen que vengan muchas personas de temporada que necesitan alojamiento. Hasta ahora, el Ayuntamiento les proporciona casetas prefabricadas, peros éstas “no disponen de las condiciones necesarias de habitabilidad”, agregó.
El edificio cuenta con tres plantas. La planta baja tiene una zona independiente de uso diario para 4 personas y el resto esta distribuido en dormitorios para hombres, vestuarios con duchas y salón con una zona de comedor. La primera planta estará ocupada con dormitorios para mujeres, vestuarios con duchas, salón y comedor cocina. La segunda planta estará destinada a alojamiento de familias con dormitorios de diferentes tamaños en función del tamaño familiar. Esta planta también cuenta con aseos diferenciados de hombres y mujeres y salón comedor.
Plan de Ordenación Municipal
Pero si hay un proyecto verdaderamente importante para el desarrollo de Villarrubia de los Ojos es el Plan de Ordenación Municipal (POM), “una herramienta básica para nosotros, porque sólo tenemos unas normas subsidiarias que ya están obsoletas”, recalcó García Santos.
El primer edil villarrubiero explicó que la localidad ha experimentado una buena expansión económica y demográfica en los últimos años. El crecimiento de la población local y al aumento de la inmigración han provocado la práctica saturación del casco urbano existente, por lo que las actuaciones urbanizadoras en suelo rústico son cada vez más frecuentes. Villarrubia, añadió, demanda un aumento del suelo residencial e industrial disponible para poder desarrollarse correctamente.
Fernando García Santos espera que a lo largo del presente año pueda estar finalizada la redacción del proyecto y su exposición pública, para que en 2009 se apruebe definitivamente.
Plaza de Toros
Otro proyecto importante en el que está inmerso el Ayuntamiento es la construcción de una plaza de toros, ya que Villarrubia siempre ha tenido que emplear en sus fiestas y eventos importantes plazas de toros portátiles y carpas para la celebración de festejos.
El Ayuntamiento aborda ahora un nuevo proyecto que aglutine la celebración de corridas de toros con otros eventos. Para ello, pretende la construcción de una Plaza de Toros multiusos incluyendo una zona de escenario. La nueva plaza tendrá una capacidad cercana a las 3.000 personas y, según manifestó el alcalde a El Día, podría acoger el primer festejo taurino en la Feria de septiembre de 2009.
El PP de Villarrubia pide al alcalde “respeto” a su labor de oposición
mayo 17, 2008
El Día de Ciudad Real online
La portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos, Encarnación Medina, denunció ayer en la capital la actitud hacia su grupo por parte del alcalde de la localidad, Fernando García Santos en el transcurso de los plenos municipales. “Vemos pisoteada nuestra labor de oposición”, subrayó.
Medina indicó que “el alcalde cuando no tiene argumentos o forma de salir airoso de un debate decide levantar la sesión argumentando que él es el que manda”, como ocurrió en el último pleno, celebrado el pasado 25 de abril.
El PP, en el apartado de ruegos y preguntas, criticó la venta de alcohol en instalaciones deportivas. Un hecho que el edil de Deportes negó y que más tarde, según Medina, tuvo que reconocer el propio alcalde, aunque justificó dicha venta, contraria a la ley, en que parte del dinero recaudado era para una asociación.
Asimismo, el Grupo Popular criticó al equipo de Gobierno del PSOE por no justificar las distintas subvenciones que la Diputación concede al área de Deportes, “ya que retrasan el pago de las demás subvenciones”, apostilló Medina.
En este punto, y según la también diputada provincial del PP, el alcalde cambió el tema del debate y manifestó que iba a recuperar la subvención “que en su día perdió” para la construcción del albergue de inmigrantes. Los ‘populares’ contestaron que aquella subvención ya no la podía recuperar y que, en todo caso, ésta sería una nueva.
Encarnación Medina explicó que en ese momento el alcalde decidió levantar la sesión “y nos dejó sin poder seguir preguntando”. Por este y otros motivos, el PP le pide a García Santos que “respete su labor de oposición”.
La portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos, Encarnación Medina, denunció ayer en la capital la actitud hacia su grupo por parte del alcalde de la localidad, Fernando García Santos en el transcurso de los plenos municipales. “Vemos pisoteada nuestra labor de oposición”, subrayó.
Medina indicó que “el alcalde cuando no tiene argumentos o forma de salir airoso de un debate decide levantar la sesión argumentando que él es el que manda”, como ocurrió en el último pleno, celebrado el pasado 25 de abril.
El PP, en el apartado de ruegos y preguntas, criticó la venta de alcohol en instalaciones deportivas. Un hecho que el edil de Deportes negó y que más tarde, según Medina, tuvo que reconocer el propio alcalde, aunque justificó dicha venta, contraria a la ley, en que parte del dinero recaudado era para una asociación.
Asimismo, el Grupo Popular criticó al equipo de Gobierno del PSOE por no justificar las distintas subvenciones que la Diputación concede al área de Deportes, “ya que retrasan el pago de las demás subvenciones”, apostilló Medina.
En este punto, y según la también diputada provincial del PP, el alcalde cambió el tema del debate y manifestó que iba a recuperar la subvención “que en su día perdió” para la construcción del albergue de inmigrantes. Los ‘populares’ contestaron que aquella subvención ya no la podía recuperar y que, en todo caso, ésta sería una nueva.
Encarnación Medina explicó que en ese momento el alcalde decidió levantar la sesión “y nos dejó sin poder seguir preguntando”. Por este y otros motivos, el PP le pide a García Santos que “respete su labor de oposición”.
BULLPEN se alza con el III TROFEO LOS SANCHOS de fútbol sala
mayo 01, 2008
Por tercer año consecutivo se ha desarrollado el Trofeo de Fútbol de Sala que organiza el equipo Los Sanchos de la localidad con la participación de 18 equipos que han competido con notable deportividad a lo largo de 25 partidos disputados desde el viernes por la tarde hasta el domingo a las quince horas.
El éxito ha confirmado la perfecta coordinación de Jesús Sanz que durante más de dos meses se ha dedicado a organizar con el único objetivo de celebrar el trofeo de fútbol sala que el promovió en beneficio del Pueblo Saharaui y que ha contado con la colaboración de hombres y mujeres de la propia asociación, sita en Villarrubia.
Muchos pasos han tenido que andar los Jesús Sanz, padre e hijo, para formar un grupo de personas capaces de implicarse de manera altruista en la organización y celebración de este evento deportivo que ha movido más de mil personas, consiguiendo que más de doscientos aficionados estuvieran presenciando y animando a su equipo, partido tras partido.
No faltaron detalles para cada uno de los participantes y de los colaboradores que siempre estuvieron atendidos por los responsables de la organización, de los que recibieron un trofeo y estuche de vino para cada equipo, así como un trofeo conmemorativo para todos los árbitros y jueces de mesa que en esta ocasión también lo realizaron de forma desinteresada.
Al inicio y en el descanso de cada partido se fueron sorteando artículos de regalo que los afortunados agradecían cuando les tocaba una camiseta del Milán, Villarrubia o de la Selección Española o cualquier otro articulo de los muchos que se rifaron. A los niños también se les obsequió con unos balones de las escuelas deportivas a través de juegos que se fueron improvisando, principalmente durante la mañana del domingo con motivo de los partidos finales.
En el aspecto deportivo cabe resaltar la sorpresa de cómo algunos favoritos cayeron en la primera fase y otros que se reforzaron con la inclusión de jugadores de otros clubes se colaron en la semifinales en las que tampoco faltó la lucha por meter la cabeza en la final, final a la que accedieron La Esfinge y Bullpen tras dejar eliminados a una Fiest muy renovada y Los Cocos.
Se celebró la final con un pabellón repleto de aficionados y la asistencia de algunos concejales junto al representante del Pueblo Saharaui en Castilla-La Mancha que hicieron los honores de entregar las placas y trofeos. Dominaba La Esfinge el marcador con un claro dos cero en el descanso pero vio como Bullpen le empató, para que a falta de escasos segundo hiciera el tercero que le dio el triunfo.
Los trofeos fueron para Los Cocos clasificados en cuarto lugar, La Fiest tercer clasificado, sub-campeón La Esfinge y Bullpen como Campeón.
Otros trofeos fueron para Sergio Banegas de La Fiest como máximo goleador y un emotivo detalle para Ata de La Esfinge que como mejor jugador del torneo, se enfundó la camiseta de Jota, amigo y compañero que milita en el Albacete Fútbol Sala de la división de plata, y que éste había donado para esta ocasión.
Pepe Doctor
El éxito ha confirmado la perfecta coordinación de Jesús Sanz que durante más de dos meses se ha dedicado a organizar con el único objetivo de celebrar el trofeo de fútbol sala que el promovió en beneficio del Pueblo Saharaui y que ha contado con la colaboración de hombres y mujeres de la propia asociación, sita en Villarrubia.
Muchos pasos han tenido que andar los Jesús Sanz, padre e hijo, para formar un grupo de personas capaces de implicarse de manera altruista en la organización y celebración de este evento deportivo que ha movido más de mil personas, consiguiendo que más de doscientos aficionados estuvieran presenciando y animando a su equipo, partido tras partido.
No faltaron detalles para cada uno de los participantes y de los colaboradores que siempre estuvieron atendidos por los responsables de la organización, de los que recibieron un trofeo y estuche de vino para cada equipo, así como un trofeo conmemorativo para todos los árbitros y jueces de mesa que en esta ocasión también lo realizaron de forma desinteresada.
Al inicio y en el descanso de cada partido se fueron sorteando artículos de regalo que los afortunados agradecían cuando les tocaba una camiseta del Milán, Villarrubia o de la Selección Española o cualquier otro articulo de los muchos que se rifaron. A los niños también se les obsequió con unos balones de las escuelas deportivas a través de juegos que se fueron improvisando, principalmente durante la mañana del domingo con motivo de los partidos finales.
En el aspecto deportivo cabe resaltar la sorpresa de cómo algunos favoritos cayeron en la primera fase y otros que se reforzaron con la inclusión de jugadores de otros clubes se colaron en la semifinales en las que tampoco faltó la lucha por meter la cabeza en la final, final a la que accedieron La Esfinge y Bullpen tras dejar eliminados a una Fiest muy renovada y Los Cocos.
Se celebró la final con un pabellón repleto de aficionados y la asistencia de algunos concejales junto al representante del Pueblo Saharaui en Castilla-La Mancha que hicieron los honores de entregar las placas y trofeos. Dominaba La Esfinge el marcador con un claro dos cero en el descanso pero vio como Bullpen le empató, para que a falta de escasos segundo hiciera el tercero que le dio el triunfo.
Los trofeos fueron para Los Cocos clasificados en cuarto lugar, La Fiest tercer clasificado, sub-campeón La Esfinge y Bullpen como Campeón.
Otros trofeos fueron para Sergio Banegas de La Fiest como máximo goleador y un emotivo detalle para Ata de La Esfinge que como mejor jugador del torneo, se enfundó la camiseta de Jota, amigo y compañero que milita en el Albacete Fútbol Sala de la división de plata, y que éste había donado para esta ocasión.
Pepe Doctor
Consejería de Agricultura y Casta jijona celebraron recientemente un encuentro.
mayo 01, 2008
Tras comunicar “Casta Jijona. Asociación para la recuperación del toro bravo de lidia jijón” el proyecto al Presidente de la Comunidad Don José María Barreda y a la Consejera de Agricultura, Doña Mercedes Gómez, se organiza una reunión entre la administración regional y la asociación Casta Jijona.
En esta reunión organizada, en días pasados, por la Dirección General de Producción Agropecuaria al que asistieron la Directora General, María José Carmona, el Delegado de Agricultura de Ciudad Real, Francisco Chico, personal técnico de la Consejería de Agricultura y miembros de la asociación, se presentó la memoria en la que se recoge el estudio, entre otros, de antecedentes de la tradición ganadera de Villarrubia de los Ojos y del "toro jijón", el estado de la cuestión, ideas para poner en práctica, posibilidades para la ubicación, aprovechamientos del proyecto, relación de las escasas ganaderías en las que actualmente queda descendientes de casta jijona y proyectos similares que se están desarrollando con éxito en otras zonas.
Los representantes de la Administración Regional, por su parte, recibieron muy amablemente la memoria presentada por la asociación con el compromiso de estudiarla.
Los toros jijones se empezaron a criar en Villarrubia de los Ojos hace aproximadamente 400 años, era ganado silvestre de este territorio y por lo tanto debemos considerar, que debe ser catalogado como raza autóctona de nuestra región. También es importante para nuestro territorio que se restaure la tradición ganadera que ha existido durante siglos de este ganado.
"Estamos ante una gran oportunidad de enderezar el injusto curso de la historia que provocó la casi extinción de una raza de animal y de una tradición. Además esta oportunidad podrá generar empleo, recursos económicos para la zona, constituye un revulsivo cultural y un extraordinario señuelo turístico, que no debemos dejar pasar. El toro bravo es un icono mítico, que vinculado a un territorio atrae la atención sobre ese territorio”.
La asociación tiene como objetivos inmediatos, divulgar el proyecto de recuperación del toro jijón y la tradición ganadera que ha tenido su tierra, además se han iniciando los contactos con los ganaderos que todavía conservan Casta Jijona, con el objeto de poder evaluar la situación real y definir el proyecto de recuperación de esta variedad racial.
En esta reunión organizada, en días pasados, por la Dirección General de Producción Agropecuaria al que asistieron la Directora General, María José Carmona, el Delegado de Agricultura de Ciudad Real, Francisco Chico, personal técnico de la Consejería de Agricultura y miembros de la asociación, se presentó la memoria en la que se recoge el estudio, entre otros, de antecedentes de la tradición ganadera de Villarrubia de los Ojos y del "toro jijón", el estado de la cuestión, ideas para poner en práctica, posibilidades para la ubicación, aprovechamientos del proyecto, relación de las escasas ganaderías en las que actualmente queda descendientes de casta jijona y proyectos similares que se están desarrollando con éxito en otras zonas.
Los representantes de la Administración Regional, por su parte, recibieron muy amablemente la memoria presentada por la asociación con el compromiso de estudiarla.
Los toros jijones se empezaron a criar en Villarrubia de los Ojos hace aproximadamente 400 años, era ganado silvestre de este territorio y por lo tanto debemos considerar, que debe ser catalogado como raza autóctona de nuestra región. También es importante para nuestro territorio que se restaure la tradición ganadera que ha existido durante siglos de este ganado.
"Estamos ante una gran oportunidad de enderezar el injusto curso de la historia que provocó la casi extinción de una raza de animal y de una tradición. Además esta oportunidad podrá generar empleo, recursos económicos para la zona, constituye un revulsivo cultural y un extraordinario señuelo turístico, que no debemos dejar pasar. El toro bravo es un icono mítico, que vinculado a un territorio atrae la atención sobre ese territorio”.
La asociación tiene como objetivos inmediatos, divulgar el proyecto de recuperación del toro jijón y la tradición ganadera que ha tenido su tierra, además se han iniciando los contactos con los ganaderos que todavía conservan Casta Jijona, con el objeto de poder evaluar la situación real y definir el proyecto de recuperación de esta variedad racial.
Los 29 nombres del cuadro de Goya
mayo 01, 2008
El País. JUAN CARLOS DE LA CAL (CRÓNICA)
Observe la silueta gris que aparece junto a estas líneas. No es la figura más conocida del cuadro de Goya pero sí la única identificada. La tonsura de su cabeza y el hábito que lleva indican su condición de sacerdote. Se trata de Francisco Gallego Dávila, presbítero y sacristán del Real Convento de la Encarnación de Madrid. Uno de los 43 hombres -insurgentes madrileños, como les llamarían hoy- fusilados en la madrugada del tres de mayo de 1808 en la montaña madrileña del Príncipe Pío.
"Va a ser casi imposible identificar a los 14 restantes porque en los archivos se confunden los lugares de enterramiento de muchos de los fusilados esa noche en Madrid. Y es una pena porque no hay nada peor que pasar a la Historia como un soldado desconocido", asegura Luis Miguel Aparisi, historiador que acaba de publicar un libro, -El cementerio de la Florida, editado por el Instituto de Estudios Madrileños-, donde se recoge por primera vez los perfiles de todos los masacrados.
Durante seis meses, Aparisi, miembro de la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos -encargada del camposanto donde están enterrados los fusilados-, revisó 8.000 folios del Archivo de la Villa hasta determinar las nuevas identificaciones. "Repasé las reclamaciones de sus familiares al Ayuntamiento, donde solicitaban pensiones para sí -cuatro reales diarios de por vida para las viudas-, medallas para sus difuntos y trabajo para sus hijos. Estuvieron 80 años de papeleos. Después se olvidaron para siempre", recuerda Aparisi.
Algunas de las historias de los arcabuceados -este sería el término correcto- aquella noche son singulares. Empezando por la del propio presbítero, que "después de batirse valerosamente en las inmediaciones del Palacio Real fue hecho prisionero con las armas en la mano". Al contrario que el resto de las víctimas -que fueron elegidas por sus verdugos en un sorteo entre todos los cautivos-, a Francisco Gallego le seleccionó el propio Murat, cuñado de Napoleón y responsable de las tropas francesas, tras inspeccionar personalmente los calabozos por ir, trabuco en mano, matando franceses por las calles de Madrid. "Quién a hierro mata, a hierro debe morir...", cuentan las crónicas que le dijo el militar para justificar su decisión.
Los albañiles
Las nuevas identificaciones han rescatado también del olvido, la historia de los albañiles que trabajaban en la restauración de la iglesia de Santiago y que se enfrentaron como una milicia organizada a los soldados franceses. Tres de ellos -José Reyes Magro, Antonio Méndez Villamil y Manuel Rubio- acaban de ser añadidos a la lista de ejecutados con sus compañeros de obra: Antonio Zambrano, Domingo Méndez, el carpintero Fernando Madrid y José Amador.
Los obreros fueron capturados a pie de andamio, desde el que bombardeaban al enemigo -un batallón de soldados polacos al servicio de los franceses que entró en el templo- con ladrillos, piedras y cascotes. Dos de ellos murieron en ese escenario mientras que el resto fue fusilado esa misma noche en la montaña de Príncipe Pío.
Los de Hacienda
"Los soldados no se andaban con chiquitas. Hay casos de comunidades enteras de vecinos pasadas a cuchillo porque les arrojaron piedras desde las ventanas y no consiguieron localizar al culpable. La represión fue fortísima", recuerda José Luis Sampedro, presidente de la Sociedad Filantrópica que custodia el cementerio.
Además de los tres obreros, entre los nuevos identificados destacan: Anselmo Ramírez de Arellano -empleado del Resguardo de la Real Hacienda, natural de Daimiel y con su mujer embarazada de su tercer hijo- compañero de trabajo de otros dos ajusticiados ese día: Juan Antonio Serapio y Antonio Martínez-; el dependiente de Rentas Reales Juan Antonio Martínez del Alamo y un tal Gabriel López.
Aunque el levantamiento fue eminentemente popular -la mayoría de los oficiales del ejército, nobles y ricos se quedaron al margen-, hubo casos de comerciantes que juntaron a sus empleados para resistir a los invasores. Como el dueño de una botillería en la Carrera de San Jerónimo, José Rodríguez o Julián Tejedor de la Torre, 41 años, platero con tienda abierta en la calle Atocha, o el guarnicionero Lorenzo Domínguez -también identificado ahora- con comercio en la Plazuela de Matute, que se echaron a la calle armados de sus pistolas a pelear en la explanada frente al Palacio Real.
Fueron capturados en la Plaza Mayor y conducidos al paredón del cuadro de Goya. En la lista de víctimas, datada en 1816, se añade la siguiente escena: "Yendo preso Tejedor, encontró en la calle de los Milaneses a un compañero de profesión y, conociéndole, cruzó las manos y elevó los ojos al cielo en ademán de humilde resignación".
El platero
Julián, el platero, dejó tres hijos menores que se quedaron huérfanos cuando su madre murió también al poco tiempo "a impulsos del sentimiento", como figura en el registro. De pena. Los pequeños fueron repartidos entre los familiares que cursaron las comentadas reclamaciones al Ayuntamiento.
Otro comerciante fusilado fue José Lonet y Riesco, dueño de una tienda de mercería en la plaza de Santo Domingo, recién licenciado del ejército y padre de un niño de ocho años. En un escrito de reclamación, un vecino aseguró que Lonet fue detenido "porque los franceses le cogieron con unas balas que encontró en la calle de la Inquisición".
"Su caso podría ser el de tantos otros paisanos detenidos y ejecutados sin pruebas ni juicio sólo porque pasaban por ahí en un momento poco oportuno", asegura Sampedro. Esa pudo ser la situación del palafrenero del infante Don Carlos, identificado también recientemente, Juan Antonio Alises, natural de Villarrubia del Guadiana, que, según su viuda, fue cogido por una patrulla francesa en la calle de Los Reyes "sólo por llevar un sable en la mano". Dejó una hija de cinco años.
El jubilado
Otro de los últimos identificados, oficial jubilado de embajadas, Miguel Gómez Morales, estaba en la Puerta del Sol cuando estalló el tumulto. Movido por la curiosidad se acercó con un amigo a la Plazuela de Palacio donde se combatía duramente. Capturado, cuando le llevaban en una cuerda de presos, al pasar por la puerta de las Caballerizas Reales, vio a uno de sus ayudantes y le pidió que buscase a alguien que intercediese por él. No pudo salvarle del pelotón.
Sólo hubo un militar ajusticiado en Príncipe Pío: Manuel García, soldado del regimiento de Infantería del Estado, destinado a la defensa del Parque de Artillería de Monteleón, donde le cogieron los galos. Probablemente, fue designado a dedo para encarar el fusilamiento. El único caudillo popular reconocido entre las 43 víctimas es el arriero leonés Rafael Canedo, capturado en la Puerta del Sol tras unas duras refriegas. Los invasores le acusaron de dar muerte a golpe de navaja a varios mamelucos -tropa egipcia mercenaria, cuyos alfanjes sembraron el terror entre los madrileños- por lo que se entiende que fue de los primeros en morir. Sin embargo, una de las historias más sorprendentes de aquella noche es la de Juan Suárez, el único superviviente de los fusilamientos. Su relato, guardado en el Archivo de la Villa, es el único testimonio que existe sobre lo que pasó. Al comenzar los tumultos, dejó en su casa a su mujer, sus tres hijos y a su madre sexagenaria y se fue a pelear al Parque de Artillería de Monteleón. Allí, la guardia polaca le hizo prisionero y acabó en la montaña de Príncipe Pío.
"Ya de rodillas para recibir las descargas", cuenta él mismo, "pude desasirme de mis ligaduras y tenderme en el suelo, echándome a rodar por una hondonada. Cuando me levanté, magullado, disparáronme algunos tiros, y aún trataron de perseguirme, cortándome la retirada; pero yo, más ágil, les gané la tapia que salté, yendo a refugiarme a la iglesia de San Antonio de la Florida".
Los de Palacio
Su declaración fue clave para identificar a Francisco Bermúdez y López de Labiano, ayuda de Cámara de Palacio y hermano del "organista de campanillas" del Monasterio de El Escorial. Era segoviano. Apenas comenzó el tumulto en la Plaza de Palacio, cogió una carabina y salió de su casa. Fue herido en una pierna y su rostro quemado por la pólvora. "Le prendieron por ir todavía armado de su carabina...".
El ajusticiado de más edad era Antonio Mazías de Gamazo, 66 años, del pueblo leonés de Pedrosa del Rey, hoy bajo las aguas del pantano de Riaño. El más joven, Manuel Antolín Ferrer, 21 años, jardinero del real sitio de La Florida. El resto de los identificados son: el mozo de tabaco Domingo Braña; el maestro cerrajero Bernardo Morales; el escribano real Francisco Sánchez Navarro; el cantero de 30 años Martín de Ruicabado, y el maestro de coches Francisco Escobar y Molina.
Nadie ha podido encontrar a ningún descendiente de estos 29 ajusticiados. El tiempo protegió con el anonimato sus linajes, ahora rescatados para el bicentenario. Y si apareciera alguno sería apenas para gritar: "¡Nunca más!".
Observe la silueta gris que aparece junto a estas líneas. No es la figura más conocida del cuadro de Goya pero sí la única identificada. La tonsura de su cabeza y el hábito que lleva indican su condición de sacerdote. Se trata de Francisco Gallego Dávila, presbítero y sacristán del Real Convento de la Encarnación de Madrid. Uno de los 43 hombres -insurgentes madrileños, como les llamarían hoy- fusilados en la madrugada del tres de mayo de 1808 en la montaña madrileña del Príncipe Pío.
"Va a ser casi imposible identificar a los 14 restantes porque en los archivos se confunden los lugares de enterramiento de muchos de los fusilados esa noche en Madrid. Y es una pena porque no hay nada peor que pasar a la Historia como un soldado desconocido", asegura Luis Miguel Aparisi, historiador que acaba de publicar un libro, -El cementerio de la Florida, editado por el Instituto de Estudios Madrileños-, donde se recoge por primera vez los perfiles de todos los masacrados.
Durante seis meses, Aparisi, miembro de la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos -encargada del camposanto donde están enterrados los fusilados-, revisó 8.000 folios del Archivo de la Villa hasta determinar las nuevas identificaciones. "Repasé las reclamaciones de sus familiares al Ayuntamiento, donde solicitaban pensiones para sí -cuatro reales diarios de por vida para las viudas-, medallas para sus difuntos y trabajo para sus hijos. Estuvieron 80 años de papeleos. Después se olvidaron para siempre", recuerda Aparisi.
Algunas de las historias de los arcabuceados -este sería el término correcto- aquella noche son singulares. Empezando por la del propio presbítero, que "después de batirse valerosamente en las inmediaciones del Palacio Real fue hecho prisionero con las armas en la mano". Al contrario que el resto de las víctimas -que fueron elegidas por sus verdugos en un sorteo entre todos los cautivos-, a Francisco Gallego le seleccionó el propio Murat, cuñado de Napoleón y responsable de las tropas francesas, tras inspeccionar personalmente los calabozos por ir, trabuco en mano, matando franceses por las calles de Madrid. "Quién a hierro mata, a hierro debe morir...", cuentan las crónicas que le dijo el militar para justificar su decisión.
Los albañiles
Las nuevas identificaciones han rescatado también del olvido, la historia de los albañiles que trabajaban en la restauración de la iglesia de Santiago y que se enfrentaron como una milicia organizada a los soldados franceses. Tres de ellos -José Reyes Magro, Antonio Méndez Villamil y Manuel Rubio- acaban de ser añadidos a la lista de ejecutados con sus compañeros de obra: Antonio Zambrano, Domingo Méndez, el carpintero Fernando Madrid y José Amador.
Los obreros fueron capturados a pie de andamio, desde el que bombardeaban al enemigo -un batallón de soldados polacos al servicio de los franceses que entró en el templo- con ladrillos, piedras y cascotes. Dos de ellos murieron en ese escenario mientras que el resto fue fusilado esa misma noche en la montaña de Príncipe Pío.
Los de Hacienda
"Los soldados no se andaban con chiquitas. Hay casos de comunidades enteras de vecinos pasadas a cuchillo porque les arrojaron piedras desde las ventanas y no consiguieron localizar al culpable. La represión fue fortísima", recuerda José Luis Sampedro, presidente de la Sociedad Filantrópica que custodia el cementerio.
Además de los tres obreros, entre los nuevos identificados destacan: Anselmo Ramírez de Arellano -empleado del Resguardo de la Real Hacienda, natural de Daimiel y con su mujer embarazada de su tercer hijo- compañero de trabajo de otros dos ajusticiados ese día: Juan Antonio Serapio y Antonio Martínez-; el dependiente de Rentas Reales Juan Antonio Martínez del Alamo y un tal Gabriel López.
Aunque el levantamiento fue eminentemente popular -la mayoría de los oficiales del ejército, nobles y ricos se quedaron al margen-, hubo casos de comerciantes que juntaron a sus empleados para resistir a los invasores. Como el dueño de una botillería en la Carrera de San Jerónimo, José Rodríguez o Julián Tejedor de la Torre, 41 años, platero con tienda abierta en la calle Atocha, o el guarnicionero Lorenzo Domínguez -también identificado ahora- con comercio en la Plazuela de Matute, que se echaron a la calle armados de sus pistolas a pelear en la explanada frente al Palacio Real.
Fueron capturados en la Plaza Mayor y conducidos al paredón del cuadro de Goya. En la lista de víctimas, datada en 1816, se añade la siguiente escena: "Yendo preso Tejedor, encontró en la calle de los Milaneses a un compañero de profesión y, conociéndole, cruzó las manos y elevó los ojos al cielo en ademán de humilde resignación".
El platero
Julián, el platero, dejó tres hijos menores que se quedaron huérfanos cuando su madre murió también al poco tiempo "a impulsos del sentimiento", como figura en el registro. De pena. Los pequeños fueron repartidos entre los familiares que cursaron las comentadas reclamaciones al Ayuntamiento.
Otro comerciante fusilado fue José Lonet y Riesco, dueño de una tienda de mercería en la plaza de Santo Domingo, recién licenciado del ejército y padre de un niño de ocho años. En un escrito de reclamación, un vecino aseguró que Lonet fue detenido "porque los franceses le cogieron con unas balas que encontró en la calle de la Inquisición".
"Su caso podría ser el de tantos otros paisanos detenidos y ejecutados sin pruebas ni juicio sólo porque pasaban por ahí en un momento poco oportuno", asegura Sampedro. Esa pudo ser la situación del palafrenero del infante Don Carlos, identificado también recientemente, Juan Antonio Alises, natural de Villarrubia del Guadiana, que, según su viuda, fue cogido por una patrulla francesa en la calle de Los Reyes "sólo por llevar un sable en la mano". Dejó una hija de cinco años.
El jubilado
Otro de los últimos identificados, oficial jubilado de embajadas, Miguel Gómez Morales, estaba en la Puerta del Sol cuando estalló el tumulto. Movido por la curiosidad se acercó con un amigo a la Plazuela de Palacio donde se combatía duramente. Capturado, cuando le llevaban en una cuerda de presos, al pasar por la puerta de las Caballerizas Reales, vio a uno de sus ayudantes y le pidió que buscase a alguien que intercediese por él. No pudo salvarle del pelotón.
Sólo hubo un militar ajusticiado en Príncipe Pío: Manuel García, soldado del regimiento de Infantería del Estado, destinado a la defensa del Parque de Artillería de Monteleón, donde le cogieron los galos. Probablemente, fue designado a dedo para encarar el fusilamiento. El único caudillo popular reconocido entre las 43 víctimas es el arriero leonés Rafael Canedo, capturado en la Puerta del Sol tras unas duras refriegas. Los invasores le acusaron de dar muerte a golpe de navaja a varios mamelucos -tropa egipcia mercenaria, cuyos alfanjes sembraron el terror entre los madrileños- por lo que se entiende que fue de los primeros en morir. Sin embargo, una de las historias más sorprendentes de aquella noche es la de Juan Suárez, el único superviviente de los fusilamientos. Su relato, guardado en el Archivo de la Villa, es el único testimonio que existe sobre lo que pasó. Al comenzar los tumultos, dejó en su casa a su mujer, sus tres hijos y a su madre sexagenaria y se fue a pelear al Parque de Artillería de Monteleón. Allí, la guardia polaca le hizo prisionero y acabó en la montaña de Príncipe Pío.
"Ya de rodillas para recibir las descargas", cuenta él mismo, "pude desasirme de mis ligaduras y tenderme en el suelo, echándome a rodar por una hondonada. Cuando me levanté, magullado, disparáronme algunos tiros, y aún trataron de perseguirme, cortándome la retirada; pero yo, más ágil, les gané la tapia que salté, yendo a refugiarme a la iglesia de San Antonio de la Florida".
Los de Palacio
Su declaración fue clave para identificar a Francisco Bermúdez y López de Labiano, ayuda de Cámara de Palacio y hermano del "organista de campanillas" del Monasterio de El Escorial. Era segoviano. Apenas comenzó el tumulto en la Plaza de Palacio, cogió una carabina y salió de su casa. Fue herido en una pierna y su rostro quemado por la pólvora. "Le prendieron por ir todavía armado de su carabina...".
El ajusticiado de más edad era Antonio Mazías de Gamazo, 66 años, del pueblo leonés de Pedrosa del Rey, hoy bajo las aguas del pantano de Riaño. El más joven, Manuel Antolín Ferrer, 21 años, jardinero del real sitio de La Florida. El resto de los identificados son: el mozo de tabaco Domingo Braña; el maestro cerrajero Bernardo Morales; el escribano real Francisco Sánchez Navarro; el cantero de 30 años Martín de Ruicabado, y el maestro de coches Francisco Escobar y Molina.
Nadie ha podido encontrar a ningún descendiente de estos 29 ajusticiados. El tiempo protegió con el anonimato sus linajes, ahora rescatados para el bicentenario. Y si apareciera alguno sería apenas para gritar: "¡Nunca más!".